El Audi A7 Sportback estará en venta en otoño desde 56.500 €. Es una berlina con carrocería de cinco puertas, no un turismo con carrocería familiar.
Es un concepto similar al del A5 Sportback (que deriva de un A4) aunque por su longitud, mide 4,97 m, se sitúa entre un A6 y un A8 (que tienen cuatro puertas, no cinco). Actualmente, en España sólo hay en venta tres coches de más de 4,9 m y cinco puertas; el Porsche Panamera, el BMW Serie 5 GranTurismo y el Aston Martin Rapide. El Mercedes-Benz CLS tiene cuatro puertas.

Otra diferencia del Audi A7 Sportback respecto al A6 y al A8 es que tiene menor altura y su línea es distinta (mide 1,91 m de ancho y 1,42 m de alto). El techo comienza a descender desde el pilar que hay entre las puertas, lo que le da cierto aspecto de cupé. El coeficiente aerodinámico es 0,28. Las ventanillas no tienen marco.

Otra peculiaridad de este modelo es que tiene cuatro plazas y no puede tener cinco ni en opción. Entre los asientos traseros no hay una zona rígida de plástico —como en el CLS— sino una protuberancia tapizada de piel, como el resto del asiento. El respaldo de esa parte se puede bajar para hacer las veces de apoyabrazos. Los pasajeros traseros tienen acceso a unos mandos de la climatización, que tiene salidas para esas plazas en la consola y en los montantes.

El maletero tiene 535 litros de capacidad, que es un volumen grande (más que el de un Porsche Panamera) aunque inferior al del A6. Se accede a través de un gran portón, que es de cristal en su mayor parte. Hay un mecanismo de serie que sube y baja el portón eléctricamente.

Inicialmente habrá cuatro motores disponibles, dos de gasolina y los otros dos Diesel, todos de seis cilindros en V: 2.8 FSI 204 CV, 3.0 TFSI 299 CV, 3.0 TDI 204 y 3.0 TDI 245 CV. Todos tienen un sistema de parada y arranque automáticos del motor cuando el coche se detiene, por ejemplo en un semáforo.

Los cambios de marcha automáticos son de dos tipos, «Multitronic» (de convertidor de par hidráulico) si es tracción delantera o «S tronic» (doble embrague y siete marchas) con la tracción total «quattro».

El sistema de tracción total permanente es el que estrenó el RS 5. Tiene un diferencial central que no es de tipo Torsen como el que habitualmente llevan los modelos de Audi con tracción total y motor longitudinal colocado en la parte delantera. Las ventajas que cita Audi son su menor tamaño y peso, además de mayor eficiencia. Normalmente, este nuevo diferencial central reparte la fuerza del motor en una proporción 40/60 (delante/detrás). En función de las circunstancias puede enviar desde un 30% hasta un 85% a las ruedas traseras. Con la tracción total, el A7 Sportback tiene la función «Torque Vectoring», un sistema de frenado selectivo para facilitar la trayectoria en las curvas. Además, es posible añadir un diferencial trasero activo capaz de variar el reparto entre las dos ruedas traseras.

La suspensión puede ser de muelles helicodiales o una de muelles neumáticos y amortiguadores de dureza variable. Algunos elementos de la suspensión, parte de la estructura y los paneles de la carrocería son de aluminio.
La instrumentación tiene cierto parecido con la de un A8. Entre los indicadores del velocímetro y del cuenta revoluciones hay una pantalla de gran tamaño donde es posible consultar gran cantidad de información, como la del navegador, la radio y el sistema de visión nocturna. La pantalla del navegador no es fija, sino que sale del salpicadero y puede tener un dispositivo (Audi lo llama «MMI touch» en el A8) que permite marcar números de teléfono o introducir direcciones en el navegador «dibujando» los caracteres con los dedos.

Por vez primera en Audi, hay un sistema de información proyectada sobre el parabrisas (HUD). Es una solución técnica que ya emplean desde hace algún tiempo BMW, Citroën, Corvette, Lexus y Toyota . Como ocurre con el A8 y el R8, el A7 Sportback puede tener faros de xenón o unos de diodos luminosos. También puede tener un programador de velocidad activo con sistema de parada y reinicio de la marcha y un sistema precolisión.

Tiene una dirección electromecánica con dos nuevas funciones en Audi. La primera es que, en combinación con el asistente de mantenimiento en el carril, puede devolver el coche a su carril sin intervención del conductor. La otra es que hay un sistema de ayuda al aparcamiento con el que el conductor no debe mover el volante, tan sólo actuar sobre el pedal del acelerador y del freno.