
En los planes de Toyota, está expandir la producción a China, Brasil y Estados Unidos, ya que un yen fuerte encarece producir autos en el Japón.
La empresa también planifica reducir, en el curso de los próximos cinco o seis años, otro 15% la cantidad de vehículos que arma en el Japón, con el fin de protegerse de los efectos de la fortaleza de la moneda local.
Atsushi Niimi, vicepresidente ejecutivo, dijo que la automotriz aspiraba a reducir la producción hasta aproximadamente 70% de su capacidad local, que es de 3,9 millones de vehículos.
La empresa ya ha dado algunos pasos en esa dirección, en respuesta a la desaceleración económica, pero su último plan prevé un cambio más importante y permanente, que sería alejarse de su base local.
La decisión llega cuando Toyota, que exporta poco menos de la mitad de los autos que fabrica en el Japón, se prepara para expandir la producción en los mercados emergentes que se han convertido en el motor de crecimiento para la industria automotriz.
Toyota espera comenzar a armar autos en la planta de ensamblaje de la India, en diciembre, y otras fábricas en el Brasil y la China están en los planes para 2012.
La empresa también planifica recomenzar el trabajo en una planta de Mississippi, que se había suspendido tras la crisis financiera.
Niimi afirmó que la decisión de seguir adelante con la fábrica de Mississipi tenía sentido, pese a que Toyota esperaba ‘una recuperación muy lenta‘ de la demanda de los Estados Unidos, ya que el tipo de cambio desfavorable hacía que las exportaciones del Japón fueran muy costosas.
Los cambios en la moneda hicieron que Toyota se perdiera 3600 millones de dólares de ganancias potenciales del ejercicio económico que finalizó en marzo, según los cálculos que realizó la empresa.
En ese período, el yen se apreció en un 8% respecto del dólar y desde entonces subió otro 7% con referencia a la moneda estadounidense.
Niimi sostuvo que el propósito de este cambio era hacer que la producción de Toyota fuera financieramente viable a un tipo de cambio de 90 yenes por dólar.
Añadió que la automotriz no cerraría ninguna de las quince fábricas que tiene en el Japón, pero que suspendería las líneas de producción y haría que algunas plantas operasen por debajo de su capacidad, en espera de una recuperación en la demanda o de la disminución de la fortaleza del yen.
Koji Endo, analista de Advanced Research Japan, dijo que el enfoque podría llegar a ser demasiado cauto y podría perjudicar la competitividad. “Son más optimistas respecto de la recuperación que la gente que no pertenece a la empresa”, agregó.
Fuente:
http://www.cronista.com/notas/239995-la ... dos-unidos